Carlos Llano Cifuente

1 publicaciones 0 Comentarios

Oportunidades y amenazas en la actual transición mexicana

En su discurso el pasado 15 de febrero en lo sede del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE), en México DF, el presidente de la República, Lic. Vicente Fox, resumió en los siguientes puntos su agenda de gobierno: 1) conducción macroeconómica prudente; 2) estímulo o lo competitividad y al potencial de expansión del mercado interno; 3) acciones directas de estímulo al empleo; 4) nueva política social; 5) reformas estructurales en materia de telecomunicaciones, electricidad, petróleo y el sistema financiero. Carlos Llano Cifuentes propone un análisis pormenorizado de las propuestas del presidente y comenta los logros, así como las dificultades, que hasta el momento ha encontrado en su puesta en práctica. La visión del Ejecutivo federal acerca de la macroeconomía se halla compendiada en un discurso del presidente pronunciado el 20 de febrero pasado, ante el Consejo de Cámaras Industriales de ]alisco: «En términos de macroeconomía, la mesa está puesta: hay estabilidad cambiaria, baja inflación, bajas tasas de interés y una fuerte corriente de inversión extranjera directa». Es verdad que, pese al ambiente internacional adverso, los mexicanos nos enfrentarnos a una «crisis» para nosotros desconocida y desconcertante. Dada la dependencia mexicana de los Estados Unidos, está claro que la recesión económica en este país y los atentados del pasado 11-S habían de influir poderosamente en México. Aunque fuertemente criticadas desde el principio por el gobernador del Banco de México, las proyecciones oficiales de crecimiento económico para el 2001 se situaban originalmente en un 4.5%. La realidad se impuso y el crecimiento económico en ese periodo representó tan sólo el 0.3%. Sin embargo, acostumbrados a crisis recurrentes desde 1973, siempre acompañadas de devaluación, gran inflación, fuga de capitales y altas tasas de interés, la actual «crisis» mexicana presenta un aspecto totalmente distinto y, por lo demás, favorable. Más aún, se trata del primer cambio de Gobierno que, desde 1977, no ha ido acompañado de crisis en las principales variables económicas. La estabilidad cambiaria respecto del dólar, que en mayo de 2000 era de 9.53 pesos por dólar, hoy es de 9.2. Los recientes acontecimientos económicos de Argentina no alientan de ninguna manera una reforma de la política del Gobierno respecto al tipo de cambio, en el sentido de sujetar el peso al dólar con todas sus consecuencias. En nuestra opinión, el Gobierno mexicano actúa acertadamente cuando quiere conservar un régimen de flotación que se ha demostrado exitoso. Pese a su balanza comercial negativa, el tipo de cambio se ha mantenido estable, debido a la fuerte inversión externa. El año pasado se logró que la inversión extranjera sumara 25.000 millones de dólares. De ellos, la mitad fue a cuenta de la operación del City Group y Banamex; pero los 13.000 millones de dólares restantes fueron inversión directa en nuestro país, por la confianza que se tiene en el mismo. Los efectos positivos del mayor grado de inversión en México serán un crecimiento de la afluencia de capitales extranjeros en cartera, mayor estabilidad del tipo de cambio y menores intereses para los títulos de deuda pública...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies