A.M.A.

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Releer el sentido de España dentro de Occidente

Nuestra civilización hunde sus pilares en el derecho romano, la filosofía griega y la religión judeocristiana. El sentido de trascendencia que marca nuestra impronta y esa pasión dominante por salir de nosotros mismos, tiene su origen en un pequeño pueblo de Palestina. La posibilidad de abarcar a otros, dándoles carta de ciudadanía, con igualdad de derechos y deberes, hunde sus raíces en la tradición del derecho romano. El reconocimiento de la autonomía de la razón y la reafirmación de la dignidad del hombre, solo se entiende desde la filosofía griega. Los rasgos característicos de nuestra cultura se perfilan en la síntesis de una tradición que ha cincelado, no sin esfuerzo, un cuerpo de doctrina, un imaginario humano, una sensibilidad especial para saborear la belleza, cuyos pilares pivotan en el encuadre oriental del Mediterráneo. Metafóricamente podemos decir que España, ya que se encuentra en el embudo de la salida de ese mar hacia el océano Atlántico, ha filtrado los elementos fundamentales que dan definición a esa cultura, los ha vivido, enriquecido y hecho propios, y los ha proyectado hacia el occidente americano. Se convirtió en un «reservorio» de los valores culturales occidentales, en el depósito del que volver a beber las aguas de la tradición que dio origen a la cultura occidental, protegiéndola por momentos de sí misma y difundiéndola a otros territorios. Me llamó la atención una frase, oída de labios del americanista Hernández Sánchez-Barba, en la que se comentaba que hasta que los españoles salieron a navegar al Atlántico, se navegaba «a la vista». A partir de entonces, la navegación se hizo mirando las estrellas. Los españoles enseñaron a mirar a las estrellas para hacer algo útil, enseñaron a mirar hacia arriba no solo para admirar y para conocer la realidad que circunda a nuestro mundo, sino para orientarse en él. El descubrimiento de América posibilitó la apertura y revitalización de unos valores culturales que languidecían. No fue solo un acontecimiento político y económico, lo fue también a nivel religioso y vital: la semilla de una cultura que daba síntomas de agotamiento por las luchas internas entre reinos, fecundó en el vientre de una tierra que no había sabido mirar con sentido de trascendencia sus activos y riquezas. El presente es la síntesis armónica del pasado y el futuro. Es el momento que destila las lecciones de una vida que ya fue y que simultáneamente la abre a su proyección. El presente es superador del instante hedonista que vive del capricho del «ya». España y Portugal tuvieron un papel crítico en recuperar el sentido del presente difuminado en los albores de la Edad Moderna: España abrió nuestra cultura hacia el futuro, poniendo la mirada en el occidente, en el Nuevo Mundo, y Portugal lo enfrentó, en un diálogo abierto, con el pasado que supone las culturas orientales. Europa se recupera a sí misma por la labor de unos hombres que se tomaron en serio la necesidad de ir más allá para resolver los problemas que se tenían «más acá» —disculpen...
La conquista de Jerusalén por Godofre de Bullón

La Conquista de Jerusalén por Godofre de Bullón (Libreto). Obra atribuida a Miguel de Cervantes

Atribuída Miguel de Cervantes Saavedra. Versión de Ana Martín Puigpelat, Dolores Noguera (Universidad Autónoma de Madrid) y Juan Sanz Ballesteros (Antiqua Escena) (27 de enero de 2016)
La llegada de Carlos III al trono español

La llegada de Carlos III al trono español

El 20 de enero de 1716 nació en el Alcázar de Madrid un infante, el hijo primogénito de Felipe V y de Isabel de Farnesio. Le pusieron por nombre Carlos, el nombre del primero de los Austrias, el rey emperador Carlos V, lo que fue un anuncio de su futura grandeza. Aunque era un infante de la poderosa dinastía borbónica, cuando nació se hallaba muy lejos del trono. La sucesión de la monarquía española recaía en los hijos del primer matrimonio de Felipe V con María Luisa Gabriela de Saboya. Pero la ambición maternal de Isabel Farnesio, aliada con la política dinástica y con los intereses españoles por regresar a Italia, logró para él un destino soberano. Primero, los derechos sucesorios de su madre a la herencia de Farnesios y Médicis le convirtieron en duque de Parma y Piacenza y heredero de Toscana. Después la guerra le dio la oportunidad de conquistar, el año 1735, el doble reino de Nápoles y Sicilia. Las muertes sin sucesión directa de Luis I y Fernando VI acabarían por convertirle en 1759 en rey de España. Fue así como Carlos III alcanzó la realeza. Fue rey casi medio siglo, desde los diecinueve años hasta su muerte a los setenta y dos años, pues a su reinado en Nápoles y Sicilia su sumó después su reinado en España, durante unos años en que la Monarquía del absolutismo ilustrado alcanzó el cenit del poder, convirtiéndose en uno de los reyes más famosos de la historia española. Salió don Carlos de Sevilla, donde se hallaba entonces la corte, con destino a Italia, el día 20 de octubre de 1731. Los pueblos del camino festejaron su paso. Los vecinos de las poblaciones andaluzas y manchegas que atravesó la comitiva del infante rivalizaron en obsequios y agasajos. Muy significativo fue el recorrido del infante por los territorios de la antigua Corona de Aragón. Don Carlos era el primer miembro de la familia real española que visitaba aquellos reinos desde el final de la guerra de Sucesión y pasó la difícil prueba con singular éxito, tanto en las tierras valencianas como en las catalanas. El buen recibimiento que le dispensaron Valencia y Barcelona podía ser un indicio de mejor entendimiento con la dinastía borbónica. En la Ciudad Condal se detuvo el infante dos días, pero hubo tiempo para dispensarle una gran bienvenida en un itinerario decorado con tres arcos de triunfo y agasajarle ofreciéndole diversiones como la caza y fiestas con máscara real de los colegios y gremios, músicas, bailes, luminarias y fuegos artificiales. Desde Barcelona, el día 23 de noviembre, la comitiva prosiguió su viaje hacia la frontera francesa, camino de Italia. El joven Carlos conservaría esos recuerdos a lo largo de los años. Fernando VI murió el 10 de agosto de 1759. La noticia llegó al palacio real de Nápoles el 22 de agosto. Don Carlos recibió la novedad con la reserva que le caracterizaba. La carta que ese mismo día don Carlos dirigió a su madre Isabel Farnesio revelaba su...
cuarta revolución industrial y Davos

Davos y la cuarta revolución industrial

Davos reúne, año tras año, a los principales líderes del mundo en el Foro Económico Mundial (World Economic Forum, o WEF, por sus siglas en inglés). Los más prestigiosos representantes de la política, de la empresa, de la sociedad civil, de la cultura, y de la ciencia acuden religiosamente, desde hace ya cuarenta y seis ediciones, a esta pequeña ciudad del este de Suiza, que se transforma en la Meca de las finanzas globales durante tres intensos días. Una ciudad que, además de tener la reputación de ser la más elevada de los Alpes suizos, se convierte en la cuna de la economía global y cambia sus costumbres y paisajes para que los más altos dirigentes mundiales dispongan de un lugar tranquilo donde dialogar e intercambiar impresiones y conocimientos sobre los asuntos más relevantes del momento. En definitiva, se convierte en una plataforma para debatir y hallar soluciones a problemas de orden global. Durante esos tres únicos días al año, cientos de coches oficiales y sus cristales tintados sustituyen a los quitanieves en Davos, y los helicópteros toman el relevo de los teleféricos. Hoteles y restaurantes toman el control de una localidad que deja de ser un remoto lugar aburrido —como dicen sus propios habitantes, que apenas rondan los 100.000—, donde nieva de noviembre a mayo, llueve durante el verano casi todos los días y que el resto del año vive del esquí y del snowboard. PRESTIGIOSOS PARTICIPANTES En un escenario tal volvió a convocarse su última reunión, celebrada entre el 20 y 23 de enero del recién estrenado 2016. Al acontecimiento económico mundial más esperado del año acudieron, en esta ocasión, procedentes de cerca de cien países, 2.500 grandes personalidades y cuarenta jefes de Estado o de Gobierno, todos ellos acompañados por equipos de seguridad de decenas de personas y bajo la protección adicional de militares armados. Grandes ejecutivos que mueven las finanzas del mundo estuvieron allí, como Bill Gates, Mary Barra, Satya Nadella, Jack Ma, Eric Schmidt, Sheryl Sandberg..., que compartieron ideas y reflexiones con los más importantes políticos mundiales, como la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde; el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi; o los gobernadores de diez bancos centrales nacionales. También, el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim; el primer ministro de Reino Unido, David Cameron; el presidente colombiano, Juan Manuel Santos; el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto; el primer ministro griego, Alexis Tsipras; o el primer ministro francés, Manuel Valls, no quisieron perderse un año más el gran foro económico mundial. Entre los españoles se estrenaron tres primeros ejecutivos que nunca habían acudido con anterioridad: los presidentes de Amadeus, Luis Maroto, y los consejeros delegados de Repsol, Josu Jon Imaz, y del Grupo Iberostar, Gloria Fluxa Thienemann. A ellos se sumaron los ya «habituales» de la cita alpina: los presidentes de Acciona, José Manuel Entrecanales; bbva, Francisco González; Banco Santander, Ana Botín; Ferrovial, Rafael del Pino; Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán; el vicepresidente de kpmg International, John Maclean Scott, y el entonces consejero delegado de Telefónica, hoy presidente...
Carlos III y las Indias

Carlos III y las Indias

La política reformista iniciada en las Indias por Felipe V tuvo su continuidad y su culminación en los años del reinado de Carlos III. Las medidas de gobierno emanadas de Madrid trataron de perfeccionar la organización administrativa, potenciar el crecimiento económico y promover el desarrollo cultural, así como garantizar plenamente la defensa militar del territorio y ampliar el dominio sobre las áreas marginales del Imperio. Naturalmente, dicha política se gestó en el seno de la Secretaría de Estado de Marina e Indias. El tímido reformismo de Julián de Arriaga y el más decidido de José de Gálvez se hicieron sentir primero en el terreno de la reorganización administrativa. Así, Arriaga fue el responsable de la introducción de una institución llamada a arraigar profundamente en el Nuevo Mundo: la intendencia. Concebida como una figura provisional que acompañaba el plan general de defensa de las Antillas después de la ocupación inglesa de 1762, las Ordenanzas de 1782 y 1786 consagraron las intendencias como circunscripciones provinciales en el interior de las grandes divisiones administrativas de virreinatos y gobernaciones. La administración territorial se vio fortalecida también por la aparición de una nueva serie de instituciones destinadas a vertebrar un espacio de inmensas proporciones, como fueron el virreinato del Río de la Plata en 1776, la Comandancia General de las Provincias Internas en el mismo año y la Capitanía General de Venezuela en el año siguiente. El virreinato del Río de la Plata fue una medida de estricta necesidad, por cuanto a lo largo del siglo XVIII la región había experimentado un notable auge económico, al tiempo que había visto aumentado su valor estratégico, al estar situada al sur de la disputada banda oriental de la colonia de Sacramento en poder de los portugueses, frente a las islas Malvinas codiciadas por Inglaterra y al norte de un área despoblada que podía constituir una futura base de asentamiento de alguna potencia enemiga. Una situación que se complicaba con la debilidad de su dependencia respecto de la excesivamente lejana capital del virreinato peruano. La nueva entidad fue dotada de un extenso territorio, que incluyó no solo la región del Plata propiamente dicha, sino también toda una serie de regiones segregadas del virreinato peruano, como fueron Charcas (que incluía el poderoso centro minero de Potosí), Tucumán, Paraguay y Cuyo, desgajada de la gobernación de Chile, que quedaba reducida a las tierras al oeste de la cordillera de los Andes. Al mismo tiempo, se dotó al virreinato de un complejo aparato administrativo, compuesto por una segunda audiencia en Buenos Aires (además de la ya existente de Charcas), de ocho intendencias (Buenos Aires, Paraguay, Salta y Córdoba, más las cuatro de Charcas: La Plata, La Paz, Potosí y Cochabamba) y de cuatro gobiernos militares para la vigilancia de las fronteras: Montevideo, Misiones, Moxos y Chiquitos. Si a ello le unimos la vertebración económica entre la producción de plata altoperuana, la riqueza agrícola y ganadera del interior y el comercio marítimo a través de la capital y de Montevideo, el futuro del...
cambio económico y social Carlos III

Crecimiento económico y cambio social en la España de Carlos III

OBJETIVOS Y TRASCENDENCIA DE LA POLÍTICA REFORMISTA La incidencia positiva que se suele atribuir a la política reformista del reinado de Carlos III en el crecimiento económico y las transformaciones sociales que se produjeron en la España de la segunda mitad del siglo XVIII, ha sido contestada recientemente por interpretaciones más críticas que cuestionan tanto sus objetivos como su efectividad real en dichos procesos. Así, se ha subrayado que su prioridad fundamental era el incremento de los recursos del estado con el fin de sostener una agresiva política internacional en defensa de los intereses imperiales, lo que provocó el aumento de la presión fiscal y de la deuda pública. Se ha destacado, también, que las medidas adoptadas no lograron alterar las estructuras productivas y el orden social tradicional, ya fuese por la resistencia planteada por los sectores afectados o por la propia timidez de las disposiciones emitidas. Desde luego, no cabe duda que el objetivo básico que se perseguía con ellas era el fortalecimiento del poder de la monarquía, tratando de incrementar su influencia en el escenario internacional y su capacidad para garantizar la defensa del imperio colonial. Pero para ello se necesitaba mejorar el funcionamiento del estado, estimulando el desarrollo de las actividades productivas, eliminando los obstáculos que limitaban su crecimiento y combatiendo los viejos prejuicios sociales que menospreciaban el trabajo y dificultaban la generación de riqueza. De ahí que existiese una estrecha vinculación entre el objetivo político fundamental y las reformas económicas y sociales que se consideraban imprescindibles para su consecución. Estas perseguían sobre todo la defensa de los intereses de los pequeños productores, mejorando las condiciones con las que ejercían su actividad y removiendo las trabas que lo impedían mediante la liberalización del marco normativo que la regulaba. Pero esta última tendencia se consideraba compatible con la intervención del estado en la actividad económica y la protección del mercado interior frente a la competencia de las restantes potencias europeas. Con respecto a la trascendencia de las reformas emprendidas, su cuestionamiento de las estructuras tradicionales adquirió una mayor intensidad en los primeros años del reinado, cuando aquellas se centraron especialmente en el ámbito agrícola. Sin embargo, la resistencia que provocaron cristalizó en el estallido de los motines de 1766. A partir de entonces, la política reformista tendió hacia un mayor pragmatismo, sin afectar a los intereses de los sectores más poderosos de la sociedad. Se centró, además, en el ámbito industrial y comercial, en los que dichos sectores tenían una implicación mucho menor. Aunque las reformas adoptadas tuvieron un carácter moderado, los principios en los que se sustentaban ponían en cuestión el sistema de valores de la sociedad tradicional y constituyeron el fermento intelectual en el que se inspiraron los gobiernos liberales para proceder definitivamente a su transformación. LA AGRICULTURA Y LA SOCIEDAD RURAL A comienzos del reinado de Carlos III, el crecimiento productivo que había experimentado la agricultura española en la primera mitad de la centuria estaba comenzando a debilitarse. Así ocurrió, sobre todo, en las regiones del interior del país,...
Discurso de Navidad Isabel II y David Cameron

Dos discursos de la Navidad de 2015

La Navidad (nativitas: nacimiento) es una de las fiestas fundamentales del cristianismo. Con ella se celebra el nacimiento de Jesús de Nazaret, el hombre en quien habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente (Colosenses, II, 9), o sea, alguien que es verdadero hombre y verdadero Dios, según reza el Credo. Sea o no la fecha verdaderamente histórica, sea o no una transformación de una fiesta pagana del solsticio de invierno con la que la catequesis cristiana aprovecha la inercia de una tradición anterior para celebrar su gran fiesta, la verdad es que mucho antes que Europa fuese Europa la Navidad estaba ahí. Es la Fe hecha cultura que se presenta ante todos como una invitación a los valores de la solidaridad, de la amistad, de la familia, de la paz. Sorprendentemente, desde no hace mucho, en España y en otros países de la Europa continental y en los ambientes de su influencia del ancho mundo, se vive una intensa campaña (es verdad que no la primera en la plurisecular historia europea) para ingresar en el túnel del tiempo hasta un lugar donde lo que se celebre sea el solsticio de invierno. Se borra el Nacimiento de las felicitaciones, de los decorados y celebraciones y hasta de la publicidad comercial. Un laicismo avasallador declara incompatible con la neutralidad institucional el reconocimiento público de la fiesta cristiana, relegada a los templos y nada más que a los templos. Es difícil de evaluar la pérdida que supone esa actitud en el orden de importantes valores por todos compartidos. Llamaron por eso la atención en el pasado 2015 por su equilibrio los mensajes de Navidad de la reina Isabel II de Inglaterra y del primer ministro británico David Cameron. Es verdad que Isabel II es la cabeza de la Iglesia anglicana. Pero con todo, juzgue quien lea. ALOCUCIÓN DE NAVIDAD DE ISABEL II At this time of year, few sights evoke more feelings of cheer and goodwill than the twinkling lights of a Christmas tree. The popularity of a tree at Christmas is due in part to my great-great grandparents, Queen Victoria and Prince Albert. After this touching picture was published, many families wanted a Christmas tree of their own, and the custom soon spread. In 1949, I spent Christmas in Malta as a newly-married naval wife. We have returned to that island over the years, including last month for a meeting of Commonwealth leaders; and this year I met another group of leaders: The Queen’s Young Leaders, an inspirational group, each of them a symbol of hope in their own Commonwealth communities. Gathering round the tree gives us a chance to think about the year ahead —I am looking forward to a busy 2016, though I have been warned I may have Happy Birthday sung to me more than once or twice. It also allows us to reflect on the year that has passed, as we think of those who are far away or no longer with us. Many people say the first Christmas after losing...
Nueva Revista

Poseer vs. atesorar: la lógica del don en la toma de decisiones

  EL DON Y EL INTERÉS Juan González era un microempresario hondureño perteneciente a la comunidad lenca, fronteriza con El Salvador, que se dedicaba a la producción de vino de ananás, algo más parecido al vinagre que al propio vino, fruto de la fermentación de la piña. Un producto natural que sirve perfectamente como aderezo, de gran calidad y sorprendente sabor, y que difícilmente se puede encontrar en las tiendas gourmet occidentales. Guiado por sus intuiciones, pensaba que podía ser un buen producto para introducirlo en mercados más sofisticados y comenzó a envasarlo y comercializarlo, inicialmente, a través de redes informales y ahora también mediante el sistema formal. Casi por casualidad tuve la oportunidad de coincidir con él en estos primeros momentos de su ambiciosa actividad y creyó ver en mí un buen sparring en el que ensayar los primeros golpes. Planteó infinidad de dudas, desde temas relacionados con el envase hasta cuestiones de etiquetado, pero fue cuando surgió nuestra conversación sobre el precio cuando provocó mi asombro sobre la capacidad adormecida que tenemos los que participamos en mercados muy institucionalizados —y por ende impersonalizados— para percibir el valor que está detrás de los bienes que intercambiamos. Llevado por una percepción quizás un tanto apresurada sobre el precio al que podía venderse el producto en un mercado como el español, le trasmití una cierta capacidad de generación de potenciales ingresos. Juan se emocionó. Inicialmente pensé que este sentimiento venía de la alegría de poder incrementar sus ingresos más allá de lo que esperaba, aplicando por mi parte, de manera poco respetuosa, la lógica del interés propio que gobierna imperativamente nuestros modelos de toma de decisiones. Pero cuál fue mi sorpresa cuando de una forma espontánea, sin pedirle ninguna explicación, comenta lo siguiente: «Sé lo que cuesta ganarse un dólar, el esfuerzo que cualquiera tiene que hacer por llevar a su casa algo de plata, y saber que alguien puede estar dispuesto a dar ese dinero que usted comenta por comprar un producto que he elaborado con mis manos y mi trabajo, me dignifica... Nunca pensé que alguien al que no conozco y al que nunca conoceré, pudiera valorar tanto lo que hago, pudiera valorarme tanto a mí». Sin tiempo para pensar una respuesta políticamente correcta, sin necesidad de quedar bien, lo que Juan valoró del mercado fue la capacidad intrínseca que puede llegar a tener por reconocer el valor humano que está detrás de toda transacción. Aquella anécdota me hizo pensar que quizás, cuando hablamos de aplicar la lógica del don, no se trate tanto de hacer cosas distintas, ni siquiera más cosas, sino de hacerlas desde una nueva perspectiva, desde un planteamiento ampliado: aquel que implica abrir a otros la posibilidad de ir más allá de las fronteras del mero intercambio de bienes, acudiendo a las fuentes de la reciprocidad. Todo dar es siempre excederse. Si damos lo que es justo, en términos normativo-positivos, lo que hacemos es intercambiar. Pero cuando damos, se entrega más de lo que otro espera, de lo que...
T. S. Eliot

T.S. Eliot en el aula de escritura creativa: «La tradición y el talento individual»

Además de poeta, Eliot fue un importante crítico. Sus ideas sobre la literatura están expresadas principalmente en sus ensayos. Entre ellos, La tradición y el talento individual, sobre el que reflexiona José Manuel Mora Fandos, explica la importancia de que el escritor se sitúa en el contexto de una tradición y cuáles son las razones por las que las obras literarias perviven en el tiempo.

Teatro: La sesión final de Freud. Latigazos de ingenio con suavidad en el gesto

Tras la afortunada realización del montaje de Tomás Moro, una utopía, de William Shakespeare y otros autores isabelinos, representada por vez primera por toda España gracias a UNIR, la fundación estrena la obra La sesión final de Freud, del autor norteamericano Mark St. Germain.

“Barcelona cae”: la nueva novela de Valentí Puig

Barcelona cau (2012) es una novela de Valentí Puig que tiene lugar en los últimos días antes de la caída de la Barcelona republicana. Ya ha sido publicada en versión castellana. El séptimo capítulo, publicado en primicia por Nueva Revista, describe el momento álgido de la entrada de las tropas del general Yagüe en la ciudad de Barcelona.

Los heterónimos de Portugal y el problema de Europa

Tanto como un problema económico, Portugal es una cuestión de identidad. Y este problema lo compartimos con muchas naciones europeas. El continente se ha transformado en un inmenso debate de identidades nacionales.
Nueva Revista

Tres horizontes para un tiempo ciego

Sus recientes colaboraciones en la prensa española, seguidos del ensayo acerca de su país; subtitulado Peninsularidad e iberismo, llaman la atención por un nítido abordaje de los asuntos públicos, nada convencional entre españoles, como podrán seguir en el artículo que Magalhães ha tenido la atención de enviar a Nueva Revista

La Constitución mejor, según Moro

Utopía es un libro clásico y, por esa misma razón, hace posible numerosas lecturas, relecturas e interpretaciones. Es, en todos los sentidos, un libro inagotable. Publicado originalmente en 1516, la obra de Moro supuso una ruptura con la literatura política anterior y los manuales del gobierno. Sin embargo, teniendo en cuenta esto, Utopía incluye algunas reflexiones que en el contexto de hoy no han perdido vigencia.
Nueva Revista

El rol del docente y su relación con un cierto ideal de universidad

Dentro del conjunto de factores que configuran la misión de la universidad están, según García Morente, formar profesionales, transmitir saber culto, hacer investigación científica y educar a los grupos dirigentes. Permítanme detenerme brevemente en esta última por lo sugerente que es la propia definición que de los mismos da el autor. Según el filósofo, son aquellos hombres que se destacan de los demás por sus gustos, formas de vida, sus gestos, sus pensamientos, sus preferencias, su tabla de valores. No tiene nada que ver con la profesión de dirigir organizaciones, si no con la de gobernar la propia vida. Sobre ellos pesa una fuerte responsabilidad: la de ser imán de otros. Su historia es la realización de futuros anhelos para muchos. Esta concepción es toda una declaración de principios acerca de su ideal de universidad, compartida por otros autores como Newman o MacIntyre. Y es que la misión institucional no puede prescindir de buscar la excelencia en aquellos que pasan por sus aulas. Muchas son las virtudes que deben conjugarse, entre los docentes y los propios alumnos, para llevar a cabo cumplidamente ese deseable objetivo. El tesón, la laboriosidad, la generosidad, la paciencia con uno mismo y con los demás, entre otros, son pilares en los que sostener aquel ideal de educación. Quizás esta última sea la que requiera de más atención dado el sentido del tiempo, excesivamente restrictivo, que hoy impera en la formación superior. En efecto, considerado como mero recurso para hacer cosas, hemos dejado en un segundo plano, reducida a una dimensión casi puramente instrumental, una de las virtudes más conectadas con nuestra naturaleza y que más nos ayudan a poseernos a nosotros mismos. La paciencia —combinación armoniosa de paz y ciencia— es clave para hacer que el tiempo supere al simple barrido del minutero por una esfera. La biografía, el tiempo biográfico, no es solo suma de momentos, sino crisol en el que se destilan las lecciones aprendidas a lo largo de la vida. No es solo algo cuantitativo sino también y especialmente cualitativo. El mero amontonamiento de experiencias no garantiza que se cincele la persona de manera plena. Hace falta que la sucesión de hechos dejen poso, que permitan conocernos, reconocernos. Hanna Arendt afirmaba que el ser humano no es un qué, sino un quién. Que no se agota en un cúmulo de información, sino que se desvela a través de su relato. En su libro El hombre en tiempos de oscuridad glosa la figura de Karen Blixen (más conocida por su pseudónimo, Isak Dinesen). Ante la pregunta «quién es Karen Blixen», la escritora danesa contestó: «Para responderla no tengo más remedio que narrar la historia de mi vida». Ser filosofo o ingeniero, ser de tal o cual región, tener una edad u otra, no desvela nada sustantivo de nosotros, solo algo accidental que será más o menos relevante dependiendo de su grado de integración con nuestra identidad. En la medida en que el yo no es substancia, no puede ser definido pero sí relatado, y...
Nueva Revista

La Iniciativa Ciudadana Europea

Analizamos el contexto y posibles consecuencias políticas de la nueva institución de la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE), creada por el Tratado de Lisboa, cuyo Reglamento entró en vigor el pasado 1 de abril. Esta pretende salvar los déficits democráticos de la Unión y tal vez consiga una mayor implicación de la ciudadanía en el proyecto comunitario.
Nueva Revista

La reagrupación familiar de extranjeros en España

La inmigración extranjera en España ha detenido su crecimiento exponencial de la década 1999-2008, pero los elevados stocks en España de africanos (1,1 millones empadronados) y latinoamericanos (1,8), en alta proporción jóvenes de inmigración laboral, aseguran nuevos flujos a resultas del derecho a su reagrupación familiar.
Nueva Revista

Distinción al periodismo político. Ignacio Camacho, Primer Premio “Antonio Fontán”

El pasado mes de octubre, la Fundación Marqués de Guadalcanal hacía entrega del Primer Premio de Periodismo Político Antonio Fontán al columnista y escritor Ignacio Camacho, que lo recibió por su «Tercera» de ABC, «España como pasión». Nueva Revista ha considerado oportuno recoger en sus páginas tanto la laudatio al periodista, de la que se encargó Miguel Ángel Gozalo, como la contestación posterior del galardonado. En sus dos discursos, estos periodistas y maestros de periodistas subrayaron la importancia del fundador de Nueva Revista en la consolidación del periodismo político español y reivindicaron su contribución de claridad en un panorama, como el actual, dominado por la confusión, el seguidismo y la falta de independencia. En este sentido, el Premio Antonio Fontán, del que se ha convocado recientemente su segunda edición, pretende destacar aquellas aportaciones periodísticas que fomentan el genuino ejercicio de la profesión informativa, rescatando su prestigio.

Magia del vitalismo romántico alemán

Pese a ser uno de los pensadores determinantes de la filosofía europea del siglo XIX y de gran parte de la del XX, la figura intelectual de Arthur Schopenhauer es relativamente poco conocida para el gran público. En estas páginas se intenta explicar los fundamentos de su filosofía pesimista y las claves de una obra que marcó la transición de la razón a la voluntad.

Cuatro notas sobre “Caballero sin espada” de Frank Capra

El acontecimiento, la educación y la indignación.Una forma de enseñar que cada vez posee más adeptos es la proyección de una película en el aula. El escritor José Manuel Mora Fandos cree que el famoso filme de Capra tiene la capacidad de conmover al estudiante y de hacerle vivir una verdadera experiencia estética y moral, lejos de la frivolidad y el sentimentalismo de hoy.
Nueva Revista

Foco estratégico en la Economía real

El espíritu emprendedor constituye uno de los factores más importantes del desarrollo económico y unos de los revulsivos para hacer frente a situaciones de crisis económica. Concentrar todo el esfuerzo nacional en aquellas áreas de negocio que son más propicias para el país puede ser la base para una acción eficaz que permita a España impulsar la competitividad y su crecimiento.
Nueva Revista

Claves de la competitividad de las Escuelas de Negocios españolas

¿A qué se debe la inmejorable posición de las escuelas de negocios españolas en los conocidos rankings internacionales? Juan Luis Martínez propone en este artículo a estos prestigiosos centros de estudios como modelo de negocio competitivo y señala que el secreto del éxito se encuentra en la decidida apuesta por la calidad en todos los niveles, desde el profesorado hasta el alumnado.
Nueva Revista

Isidoro Rasines

 

En homenaje a Isidoro Rasines recientemente fallecido, profesor de Investigación del Instituto de Ciencia de Materiales del CSIC.

Nueva Revista

Menos recursos, más bienestar

Reseña literaria de "Factor 4" por Ernst Ulrich von Weizsäcker, L. Hunter Lovins, Amory B. Lovins.

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