| CON LOS PIES EN UNA HERMOSA TIERRA Tecnología al servicio del desarrollo en Iberoamérica |
| por
MERCEDES TEMBOURY, ANNIE FERRARI, gerente y analista de sociedad de la información, Telefónica S.A.
![]() ALGUNOS CONCEPTOS No obstante la Sociedad de la Información no consiste sólo en equipos o infraestructuras, sino que es el resultado de la interacción entre diversos elementos que frenan o facilitan su consecución: el «entorno» es el primero de ellos, y en él se incluyen todos los factores o agentes de diversa índole que influyen en cualquier fenómeno que tenga lugar en una sociedad y que, por lo tanto, afectarán también a la orientación y al ritmo de implantación de la Sociedad de la Información. Sus partes son economía, legislación, formación, promoción, cultura y actitudes. «Usuarios» son todos aquellos interesados en acceder o generar información, y comunicarse. Serán distintas las necesidades y requisitos según se considere usuario a los ciudadanos, a las empresas o a la Administración pública. En las «infraestructuras» se incluyen los equipos, las redes fijas y las redes móviles, que permiten a los usuarios acceder a los contenidos. Son las autopistas por las cuales fluye la información. Finalmente, los contenidos son los bienes tangibles o intangibles, los servicios, los trámites, etc., accesibles a través de la red. EL ARCHIPIÉLAGO IBEROAMERICANO Cada país de Iberoamérica muestra fortalezas y debilidades en su particular camino hacia la Sociedad de la Información. El resultado es un archipiélago de experiencias, más que un camino común hacia un único fin. Pero las lecciones aprendidas de unos pueden servir a otros para no cometer errores e incorporar los logros ya obtenidos. Argentina destaca en producción de contenidos. Publicidad, cine y portales web son la muestra de su talento para lo creativo, visual y narrativo. Sin embargo, tiene aún que mejorar aspectos como el institucional, la legislación y la participación de la Administración pública en la promoción de la sociedad en red. Brasil ha concentrado su esfuerzo en la extensión de las infraestructuras, con atención especial a los estratos económicos más desfavorecidos; y en campañas de voto electrónico, como en las últimas elecciones presidenciales y federales en 2002. Debe seguir progresando en la formación de las capacidades técnicas de su población, en el incremento de eficiencia de sus empresas gracias a las TIC y en una eliminación aún más profunda de barreras geográficas y sociales al acceso. En el caso de Chile, que ocupa el primer puesto de la región en penetración de la sociedad de la información, las metas alcanzadas han sido posibles gracias a un fuerte apoyo gubernamental y legislativo, a una economía sólida, a un incremento notable de la Administración electrónica y a programas enfocados a extender al acceso a Internet en escuelas. Debe mejorar en la incorporación de las PYMES a la red y en desarrollo de contenidos, servicios y aplicaciones. Perú es una muestra del ingenio de los usuarios para superar carencias económicas. Es el país donde las llamadas cabinas (infocentros o soluciones comunitarias de acceso a Internet) han proliferado para permitir, por ejemplo, al 70% de los internautas limeños conectarse de forma habitual. Debe mejorar en creación de condiciones atractivas para inversores en el sector. La suma de esfuerzos que deben hacer los países iberoamericanos es relevante también en la presencia del idioma español en la red. Recordemos que se trata del tercer grupo de internautas por lengua materna, después del inglés y el chino, pero el quinto en páginas web tras el inglés, el alemán, el francés y el japonés. Los principales productores de contenidos en español en la www son, por este orden, México, España y Argentina. Las metas alcanzadas en la implantación de la Sociedad de la Información en cada país, y su contribución al desarrollo, pueden ser objeto de análisis, estudio, foros y conferencias en Iberoamérica para compartir y trasladar experiencias. EL ARCHIPIÉLAGO IBEROAMERICANO También son muy ilustrativas diversas acciones puntuales, programadas o espontáneas, llevadas a cabo para promover la inclusión digital y los objetivos de desarrollo de salud, educación y recursos establecidos por el PNUD. El programa Enlace Hispano Americano de Salud (EHAS)3 está especialmente diseñado para zonas rurales, permite la comunicación de voz y de correo electrónico entre centros de salud en zonas incomunicadas, sin teléfono ni red eléctrica. La solución técnica emplea sistemas de radio y energía solar, y es de bajo coste. Ha permitido reducir el tiempo de evacuación urgente de pacientes de 8 a 5 horas, salvando numerosas vidas; a la cuarta parte los viajes para entrega de informes epidemiológicos; y a la mitad el tiempo de detección de malaria. El impacto del proyecto en la reducción de la mortalidad infantil y materna ha sido inmediato. El primer proyecto se llevó a cabo en el Alto Amazonas de Perú; actualmente se emplea en cuarenta centros sanitarios y el sistema se ha trasladado a Colombia y Cuba. Los centros de acceso comunitario, también llamados telecentros o infocentros, son una estrategia para el acercamiento de las TIC a la población. Pueden actuar como auténticos dinamizadores de la vida local y ofrecer una gran variedad de servicios, desde el puro acceso a la red hasta acciones de formación dirigidas específicamente a distintos sectores de la población; o servicios de educación a distancia, apoyo a empresas locales, acciones dirigidas a la creación de contenidos locales, etc. Los telecentros se han propagado enormemente en Latinoamérica. Destacamos algunas experiencias ocurridas en Brasil4, donde los telecentros y otras acciones creativas para brindar acceso y formación, generados entre sociedad, gobierno, empresas privadas y ONG, están realizando una verdadera labor de inclusión social de los colectivos más desfavorecidos —favelas, zonas semiaisladas de la Amazonía, discapacitados, etc.—. Cabe citar el caso de telecentros montados en barcos, para poder acceder al archipiélago de islas en la desembocadura del río Amazonas; de autobuses adaptados con ordenadores que se aparcan un mes en barrios cuyas escuelas no tienen sala de informática; de telecentros ubicados en favelas, venciendo barreras de inseguridad, falta de energía eléctrica «legal», negociando para obtener la conexión especial con el operador, etc.; o salas adaptadas para discapacitados, con impresoras braille y teclados, ratones y software especializados; salas de ordenadores y formación para niños infractores internados en centros de rehabilitación, etc. Estas experiencias recogen testimonios de personas que han descubierto una nueva perspectiva de vida. Además de formarse en el uso de herramientas que les han facilitado encontrar empleo, sorprende comprobar el valor que estos nuevos usuarios atribuyen al acceso a la información, cuando hablan, por ejemplo, de «la cantidad de embarazos en las villas pobres que ocurren por la falta de acceso al conocimiento», pues «es difícil entrar en las favelas y orientar a las mujeres...».«La desinformación —concluía otro testimonio— es el principal problema de la pobreza». En el caso de los teléfonos móviles, con frecuencia son alquilados y compartidos por mujeres en los pueblos de Ecuador. Granjeros y pescadores los usan para llamar a los mercados cercanos y averiguar dónde pueden vender mejor sus productos. En algunos negocios familiares se usan para contratar gente o comprar repuestos. Como indica la revista The Economist5, en el medio rural la Sociedad de la Información es útil sobre todo a los alfabetizados, a los más ricos —en términos relativos— y a los más jóvenes. Los estudiantes buscan en la red los resultados de exámenes y pequeñas ocupaciones laborales. Los granjeros que poseen tierra o ganado rastrean información veterinaria o precios de cosechas. La extensión de la Sociedad de la Información en Iberoamérica permite asimismo mantener la comunicación y el intercambio constante entre los emigrantes y sus familias. Saber de los suyos y poder enviar remesas, continuas o para una emergencia concreta (enfermedad, colegios, compra de viviendas, etc.), son algunas de las necesidades más importantes de los emigrantes, que pueden satisfacer conectándose a la red. En particular, las remesas6 constituyen una de las fuentes de ingresos más importantes en muchos países, tanto desde el punto de vista macroeconómico (en El Salvador, Nicaragua, Honduras y República Dominicana suponen entre el 19% y el 15% del PIB nacional, según datos del FMI para 2004), como microeconómico: las familias que reciben remesas proporcionan a sus hijos una mayor y mejor educación, inician más micronegocios, acumulan más activos y entran en el sistema bancario (se produce su «alfabetización financiera»). Este efecto es mayor en las familias más pobres, que son las que presentan mayores restricciones al crédito. El mosaico de soluciones que la tecnología puede proporcionar al desarrollo humano es muy variado. Los países de Iberoamérica, de forma aislada, comparan a veces sus logros en la Sociedad de la Información con los de países de otros entornos, como el americano o el europeo. Pero es importante que todos los países de la región incorporen las experiencias de éxito de sus vecinos más próximos, porque los problemas de desarrollo económico, social o educativo de unos y otros tienen rasgos comunes. Iberoamérica debe ser solidaria consigo misma. |
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